Ni en mis sueños yo soy el rey;
Sueño siempre que soy pobre y aun así los mortales
Dragones me desprecian y queman a morir.
Deliro que las nubes no son nubes, son algodón
De azúcar, y que los leones se las comen.
Ojalá mis ganas de comer se traguen a
Los leones y a los dragones.
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